
Desde que comenzó la democracia en España, la presencia de las mujeres en la política vasca ha aumentado de un 6,7% en 1980, al 53,3% conseguido en la última legislatura, según el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades. Leixuri Arrizabalaga, Jasone Agirre, Eukene Arana, Rafaela Romero y Nerea Llanos son algunas de las mujeres que forman parte de ese porcentaje y un reflejo de la situación actual de las mujeres en la política vasca.
Leixuri Arrizabalaga Arruza se afilió a EAJ-PNV con apenas 20 años. Actualmente repite en la alcaldía de Gatika además de ser miembro del Parlamento vasco por Bizkaia. Señala que cuando se unió fue tratada como una “pobre ignorante” y una “cría”, pero no lo achaca al hecho de ser mujer sino a su juventud. Apunta que, desde que entró en el partido en el año 2002, la mujer siempre ha tenido peso en el PNV en lo que a afiliación y afiliación activa se refiere, aunque se queja de la falta de mujeres con puestos importantes que tenía en aquel momento en la estructura de su partido. “Mi referente podía ser Idoia Zenarruzabeitia que era vicelehendakari”, reconoce. “Además el cargo que ostentaba estaba muy masculinizado, todo el tema de economía y de hacienda”.
Hoy en día, en cambio, la situación es muy diferente. El Euzkadi Buru Batzar es el órgano de representación más importante de presidencia del EAJ-PNV y según sostiene Arrizabalaga: “es paritario, está compuesto tanto por hombres como por mujeres”. Aclara que son muchas las compañeras con un importante papel en su partido. Menciona a Bakartxo Tejería, presidenta del Parlamento vasco; Ana Otadui, presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia; Eider Mendoza, presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa; Itxaso Atutxa, presidenta del Bizkai Buru Batzar y Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco. “Ahora sí que hay muchas más referentes de lo que no teníamos hace 20 años”. Explica que nunca se ha sentido sola. “Soy de una generación relativamente nueva, nací en el año 1981 y sí que me he visto acompañada”.
De los 28 representantes que consiguió EAJ-PNV en las pasadas elecciones autonómicas, 13 fueron mujeres. Además, de los 75 parlamentarios que forman la cámara 40 son mujeres lo que supone una presencia del 53,3%. Arrizabalaga cree que el motivo por el que se ha dado ese hecho histórico es porque se ha interiorizado la necesidad de que tanto “mujeres como hombres” deben representar a sus partidos por igual.

Jasone Agirre
Parlamentaria de EHBildu
"Aquí creo que ni hombres ni mujeres podemos conciliar"

"Dentro del Partido Popular no somos favorables a las cuotas"
Nerea Llanos Gómez se afilió al Partido Popular en 1995, según recuerda “después del asesinato de Gregorio Ordoñez”. Desde el año 2011 ocupa su puesto de parlamentaria del Grupo Popular Vasco. Afirma que cuando se unió al partido ya había muchas mujeres y además con cargos importantes, pero que actualmente tienen mucho más peso. “No sé si llegaríamos al 50% o no, entre otras cosas porque dentro del PP no somos favorables a las cuotas, ni en las instituciones ni dentro del partido”. Apunta que los puestos más visibles dentro del organigrama de su partido estaban ocupados por tres mujeres antes de que existiera esa cuota. Añade que no fueron elegidas por su género sino porque en ese momento eran “las personas más adecuadas”.
La cuota a la que se refiere la parlamentaria es la ley 4/2005, de 18 de febrero, para la Igualdad de Mujeres y Hombres. De acuerdo a ésta, desde el año 2005 las candidaturas que presenten los partidos políticos, federaciones, coaliciones o agrupaciones de personas electoras estarán integradas por al menos un 50% de presencia femenina. Llanos considera que de lo que se trata es de que cada vez haya más mujeres pero “no por una cuota sino precisamente porque la política resulte atractiva” para ellas. Cree que la solución es introducir medidas de corresponsabilidad, que las dos personas de la pareja, “sean dos hombres, sean dos mujeres o un hombre y una mujer” puedan corresponsabilizarse. Para que, de esa manera, no haya ningún impedimento, por el hecho de ser mujer para atender a una familia y además tener derecho a desarrollar tanto su vida personal, profesional y política.
Asimismo, cree que se deben impedir todas las medidas que frenen que una mujer pueda estar en un consejo de administración, en una institución o en el gobierno. Reitera una vez más que la manera de conseguirlo no es “dar medidas para que la mujer pueda conciliar su vida laboral y familiar”, sino introducir preceptos que permitan la corresponsabilidad.
Presencia de la mujer en el Parlamento vasco
Leixuri Arrizabalaga
Parlamentaria de EAJ-PNV
"Ahora sí que hay muchas más referentes de lo que no teníamos hace 20 años"

Eukene Arana
Parlamentaria de Elkarrekin Podemos
"Garantizamos que el feminismo sea transversal a todas las áreas de la organización"
Jasone Agirre Garitaonandia estudió periodismo en la UPV/EHU y lo trabajó en EITB. Actualmente es miembro del Parlamento vasco por EHBildu en Bizkaia y, aunque no está afiliada, se halla en corresponsabilidad del partido desde “hace 2 años y pico”.
La única condición que puso para participar en política fue el que le permitieran conciliar. “Tengo 3 hijos, tenía en aquel momento el suegro con Alzhéimer, mi padre ahora está con demencia. A cierta edad pillas tú todo el flanco de cuidados”. Desde su partido se aceptó esta condición y además llamaron a la reflexión de cómo hacer la vida de hombres y mujeres más llevadera sin dejar de hacer política. Algo que le incomoda es el tener que hablar sobre la conciliación de su vida personal con su vida profesional ya que considera que si fuese hombre no tendría por qué hacerlo. “Aquí no conciliamos ni hombres ni mujeres”, concluye finalmente.
Agirre se queja de que el tema de los cuidados recae en manos de las mujeres, por lo que considera que las leyes que son “malas” en general para hombres y mujeres son especialmente “perversas” para ellas.
La parlamentaria de EHBildu considera que el hecho de amamantar a un bebé en el Parlamento a modo de reivindicación “está bien”. Ese es el caso de Carolina Bescansa la cual se vio en la tesitura de tener que asistir con su hijo al Congreso de los Diputados. A la periodista le parece que la cofundadora de Podemos es una persona privilegiada “porque en el congreso lo puedes llevar y encima consigues los focos”, añade. Apunta que a ella también le hubiera gustado ir con sus hijos al trabajo y darles pecho cuando ejercía el periodismo, pero considera que era incompatible. Le resulta impensable verse en la situación de parar una entrevista “porque me reclama el crío” y darle el pecho. A pesar de ello se pone en su lugar y apunta que la lactancia de sus hijos fue hasta que éstos tuvieron tres años y que, si se hubiese visto en la misma situación que Bescansa, no hubiera dudado en acudir con ellos.
Eukene Arana Varas afirma que siempre ha votado “de izquierdas” pero que nunca había pertenecido a una formación política porque sentía que no le representaban la mayoría. A finales del año 2014 conoció a Podemos y se “inscribió”, siendo elegida miembro del Parlamento vasco por Bizkaia dos años más tarde. Dirige el área de feminismo de la Secretaría de Feminismos Interseccional y LGTBI. Explica que además de “garantizar y trabajar para que tengamos una organización lo menos patriarcal, heterosexista, heteronormativa y machista posible”, desde la secretaría impulsan políticas de igualdad dentro de la organización “hacia dentro” y “hacia fuera” de tal manera que garantizan que el feminismo sea trasversal a todas las consejerías, secretarías y áreas de la organización.
Sostiene que entrar en política supone entrar en un espacio altamente masculinizado donde el fondo y las formas son masculinas. “Las mujeres que hoy por hoy entramos en un espacio que no es nuestro nos tenemos que amoldar a él o intentar cambiarlo”, añade.
Dentro de esa lucha por la igualdad para la parlamentaria vasca fue muy importante la huelga del pasado 8 de marzo. “A nivel de toda la organización habremos rondado el 98% de las mujeres que hemos secundado la huelga”, señala. “No estamos hablando solo de la parte organizativa, sino de las compañeras que trabajan en empresas privadas y que no se podían permitir el lujo de hacer huelga”, concluye. Muchos compañeros del partido hicieron donaciones económicas precisamente para solventar las dificultades que suponían hacer la huelga para éstas. Además, muchos de ellos se ofrecieron a cuidar de los hijos e hijas o personas dependientes de aquellas compañeras que pudieran necesitarlo.
Arana afirma haber vivido el pasado 8 de marzo con mucha esperanza, ilusión y “desbordada de la emoción”. Señala que, al igual que ella, sus hijos disfrutaron de ese día de una manera muy emotiva. Su hija con la sensación de que estaba viviendo algo “muy especial”, y su hijo desde el respeto de preguntarle qué debía hacer, si acudir a clase o ir a la manifestación. Relata que nunca se hubiera imaginado que la huelga alcanzase tal importancia y se muestra orgullosa ante la “semejante movilización” que articuló el movimiento feminista. Manifiesta que fue un día que jamás olvidará, “si el 8 de marzo para mí ya era un día importante ahora lo es aún más”, concluye.

Rafaela Romero
Parlamentaria del PSE-EE
"En el funcionamiento del partido hay tintes o tics machistas"
Rafaela Romero Pozo se afilió con tan solo 16 años a las Juventudes Socialistas y al cumplir la mayoría de edad pasó a formar parte del Partido Socialista de Mondragón. Sostiene que desde que se afilió ha cambiado mucho la situación, no solo en la cantidad de mujeres, sino que también ha habido un avance en el ámbito competencial. Considera que las mujeres ya no solo hablan de ellas mismas, de servicios sociales o cuidados. Éstas hoy en día ocupan todos los cargos políticos disponibles, Romero no olvida que ninguna mujer ha ocupado nunca el cargo de Lehendakari o de Presidenta del Gobierno. Piensa que todavía en el funcionamiento de la estructura de su partido hay algunos “tics” o “tintes” machistas. De hecho, declara que los hombres “han diseñado la política” desde el principio para ser un modelo masculino. Por lo tanto, ellos juegan en condiciones de ventaja “por ahora”, concluye. Aun así, cree que el mayor progreso se ha hecho en los últimos 5 años. “Podría decirse que es un avance imparable”, señala. Afirma que está muy contenta con el hecho de que a nivel nacional haya “más ministras que ministros”.
Cree que la política debe cambiar de la misma manera que el número de mujeres y que para ello las políticas de igualdad requieren más recursos y más implicación de los poderes públicos, ya que hay igualdad de oportunidades mayores para unas mujeres que para otras. Aunque dice no haber tenido ninguna dificultad para llegar a su puesto por el hecho de ser mujer, señala que se ha encontrado con comportamientos machistas en muchas ocasiones, “en muchísimas”, enfatiza. “No he sido castigada en ningún momento por ser mujer, lo habré sido por otras cosas”, alega. A pesar de ello mantiene que el que ella no lo haya sufrido no significa que no pase o que crea que hay las mismas condiciones para ambos sexos.
Nerea Llanos
Parlamentaria del PP
La política vasca cambia de género
Las mujeres tienen la mayoría de los escaños en el Parlamento vasco





